Carmen sabe seguir las instrucciones vitales del poeta Joan Vinyoli:
Escucha los pájaros, mira el día
cómo nace.
Vuelve a ver las cosas
en los ojos de un niño
Vuelve a leer en los libros,
ahora que es tarde
Has de hacer otra vida.
Carmen hace tiempo que hace eso ya: escucha los pájaros, lee, mira las cosas como las deben mirar los que pintan. Hasta el fondo. Con los ojos de un niño abiertos a todas las novedades, detalles, sugerencias y estímulos. Por eso sus pinturas se nos llevan a mundos agradables o inquietantes o nos hacen interrogar sobre la vida la muerte y la belleza. Por eso a veces pinta flores blancas, de las que se ven por la tarde, cuando ha llovido afuera pero parece que ha llovido adentro, a veces también dentro de nuestra alma…
Joan Masdemont Berga







